Reconocer las particularidades anatómicas y fisiológicas del paciente pediátrico, que condicionan su respuesta al trauma.
Aplicar la evaluación primaria y secundaria en niños lesionados, adaptando las técnicas al contexto pediátrico.
Identificar signos tempranos de compromiso vital en el paciente pediátrico, priorizando intervenciones inmediatas.
Ejecutar intervenciones iniciales seguras y efectivas para el control de la vía aérea, ventilación, circulación y control de hemorragias.
Optimizar la estabilización y el traslado de pacientes pediátricos politraumatizados, reduciendo riesgos y complicaciones.